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Editoriales

 

Hablemos de las obras en Béjar

 

Las obras son el caballo de batalla más difícil de dirimir por parte de un Ayuntamiento coherente, ya que además de su ejecución en sí, se tiene que enfrentar a otras muchas historias que van anexas inherentemente a las mismas. En esta semana, aquí en Béjar FM, hemos hablado sobre todo de dos.

El artículo de Juan Carlos Martín Pizarro del miércoles fue bastante crudo, no ya por lo que decía, sino por quién lo decía, a quién se lo decía, y el tono irónico con el que estaba escrito, sobre la ejecución del Boulevard de la Calle Recreo. Un proyecto de los faraónicos a los que ya nos tenía acostumbrado el Calientabanquillos (LGRS 05/05/07 pág 3 Sección Local), ya que la falta y carencia de ideas que tenía para otras cosas, las intentaba compensar con esas intervenciones urbanísticas faraónicas (dicen que eso es claro síntoma de un complejo), y también con modificaciones puntuales un tanto "peculiares" en el PGOU. Además de eso, y repito, a falta de argumentos, poco más en doce años.

Bueno, el proyecto del Boulevard quedó ahí, y ahora se comienza a ejecutar. Juan Carlos y todo el grupo municipal socialista de la legislatura anterior mostró su rechazo frontal a ese proyecto. Bien es cierto que se han introducido modificaciones por el actual Equipo de Gobierno, unas modificaciones que podrían cambiar bastante, o no, el proyecto inicial. Habrá que estar expectante a esa ejecución. Pero, para ser sinceros, era una cosa que estaba cantada, ya que los trámites para su ejecución estaban prácticamente resueltos (se quedaron atados y bien atados). Se puede, o no, estar de acuerdo con ello, pero lo que resulta indiscutible a estas alturas es la directriz del Equipo de Gobierno, ya que el panorama está como está, de continuar con lo emprendido y no borrarlo de un plumazo. Postura, como todas, discutible. Pero también hay que tener presente los compromisos que de no cumplir, podrían arrastrar al actual Ayuntamiento a una serie de conflictos colaterales y contenciosos que podrían dar lugar a un perjuicio aún mayor a los bejaranitos de a pie, y sobre todo a las arcas municipales (y no por el pago de multas o indemnizaciones precisamente). Por tanto, esta continuación de lo emprendido puede ser comprensible desde cierto punto de vista, para no agravar aún más los perjuicios ocasionados en una nefasta gestión de los últimos doce años. Vamos, para entendernos, que en estos casos, del mal el menor. Habrá quien esté de acuerdo y quien no, habrá quien lo entienda así y quien no; pero lo que está claro es que es una opción confeccionada en vistas a lo heredado.

Pero una vez dicho todo esto, y en lo siguiente no hay excusas, desde este editorial, y en base a lo que han declarado ya dos formaciones políticas, UPS Béjar e IU, además de los propios vecinos y afectados de la zona, tenemos que darle un tirón de orejas al Equipo de Gobierno por las nuevas obras que se están ejecutando en Barrioneila, ya que no se están dando las mínimas medidas de accesibilidad en este caso. Unas medidas de accesibilidad que deberían darse a todas y cada una de las calles de Béjar en las que se están ejecutando obras municipales. Esa accesibilidad por la que tantas organizaciones están luchando diariamente, tratando de acabar con las barreras arquitectónicas. Una conciencia social que no se está demostrando en esa ejecución concreta. Y por tanto, desde este humilde rincón, creemos que se debería tomar nota al respecto y poner remedio a ello antes de que sea demasiado tarde. El progreso se mide por las facilidades ofrecidas, no por los obstáculos impuestos donde antes no los había.