Editoriales de Béjar FM

Lo que alguno no entiende: El concepto de línea editorial independiente

1045/415

 

Determinados agentes no comprenden el concepto de línea editorial independiente porque entienden la vida con la única existencia de dos clases de personas. A saber: Los míos y los que van contra mí.

 

Para esos agentes no hay lugar para el pensamiento independiente, no hay lugar para la discrepancia, no hay lugar para otra opción más, y peor aún si es diferente.

 

Hasta aquí, y conociendo el lector la línea de Béjar FM, podría pensarse que estamos haciendo referencia a esos agentes recalcitrantemente retrógrados y reaccionarios. También. Sin embargo, y dando por demostrada esa actitud en el conservadurismo extremista que cree tener en propiedad el gobierno, esa situación es más hiriente cuando se produce desde la supuesta ideología progresista. En ese mismo instante, se equipara la falta de capacidad de los unos con la falta de aptitud de los otros, y es difícil discernir para el común de los mortales cuál es realmente la diferencia cuando ambos defienden “lo suyo” con los mismos métodos.

 

Esto que parece algo normal y corriente en lejanos niveles políticos, también se da en lo próximo.

 

Reflexione el lector en cuántos agentes llevan esa bandera, y se apropian de una coyuntura a la que no contribuyeron en absoluto, mientras hace 5 años y 4 meses “callaban como putas” (con nuestro máximo respeto a quien ejerce esa profesión) cuando un medio de comunicación, que sí contribuyó a esa coyuntura, era atacado inexorablemente mediante los más rastreros métodos.

 

(Veáse el Quienes Somos de esta misma página para refrescar memorias)

 

Éramos muy pocos los que nos atrevíamos a alzar nuestra voz denunciando las actitudes caciquiles, y los desaguisados, de una administración a la deriva. Los podemos contar con los dedos de una mano. Nuestro especial agradecimiento desde estas líneas a las figuras de Jesús Cascón, Antolín Velasco, Miguel Ángel Cabezas y Raúl Hernández.

 

Después de habernos significado contra la sinrazón de los modos y de las formas del más puro fascismo localista, cuando realmente hubo que significarse mientras otros “callaban como putas” (con nuestro máximo respeto a quien ejerce esa profesión), ahora no admitimos, bajo ningún concepto ni circunstancia, que determinados agentes traten de impartir lecciones de reformismo a quien recibió amenazas de muerte por decir en un medio de comunicación lo que pensaba, y a quien ha defendido, defiende, y defenderá hasta su fallecimiento la libertad de expresión por encima de todas las cosas: LE PESE A QUIEN LE PESE.